Charnanand, uno de los discípulos mas cercanos a Maharaji, compartió su experiencia, su sabiduría, su alegría y sus canciones.
Punta del Este.
Hotel Barradas. Parada 9. Playa Mansa.
Sábado 23 de Enero. Hora 21:30.
Montevideo.
Br. España 2222.Esq. J. Paulier.
Martes 26 de Enero. Hora 20:30
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Imágenes de : Claudio, Manuel y Mónica. Textos de Renzo.
Nació en India y muy joven se convirtió en discípulo del padre de Prem Rawat,(Maharaji). Al fallecer su padre, Maharaji, de 8 años en ese entonces, continuó difundiendo el Conocimiento, y Charna Anand se convirtió en una pieza fundamental de esa tarea. De eso hace mas de 42 años.
Su visita comenzó con un evento en el hotel Barradas de Punta del Este al que asistieron mas de 100 personas, en un verdadero atardecer soñado de verano. Los jardines del hotel parecieron sumarse con sus lawns y sus flores al entusiasmo que había, por volver a escuchar a quien, a pesar de habernos visitado muchas veces, sabemos que nos trae siempre, una inspiración renovada y profunda.
La audiencia siguió con gran concentración, sus palabras, plenas de una simpleza que desborda sabiduría, y el clima que reinaba cuando terminó de cantar, una canción que él mismo escribió, era de fiesta para el alma; estaba en todos esa alegría que baila en el corazón, sin otro motivo que la participación interior en el milagro de la vida, y de la que Maharaji constantemente nos habla.
El segundo evento se realizó en el Espacio para el Desarrollo Armónico de la fundación de Graciela Figueroa y si bien lo que había sucedido en el Barradas nos auguraba una segunda ocasión de fiesta, nadie pudo haber imaginado, la convocatoria que tuvo lugar, ese anochecer de un martes.
De un cálculo a priori, esperanzado, de que unas 100 personas llegarían, alrededor de 170 se fueron acercando, hasta desbordar la sala totalmente.
Sentados en el piso, parados y hasta de a dos en una silla, volvió a capturar la atención y los corazones, con su sencillez sabia y su alegría, y con esa vitalidad que ignora sus casi ochenta años.
Partió feliz hacia Buenos Aires, planeando desde ahora su retorno en un año.
En suma, una performance luminosa, que dejó en nosotros una alegría plena de claridad, y la voluntad de aprovechar a fondo, esta increíble (difícil encontrar otro adjetivo) oportunidad de sintonizar dentro nuestro, al poder que nos respira, al amor que nos hizo, que nos sostiene, y que un día, nos llevará con él.